Buen trato y protección

La protección no es un documento al final del proyecto.

Debe estar presente en el diseño de las actividades, las personas que participan, el uso de imágenes y datos, la comunicación con familias y la respuesta ante cualquier preocupación.

Esta es la versión pública inicial del compromiso. La política completa y los protocolos internos deberán aprobarse formalmente y revisarse cuando corresponda.

01

Participación no forzada

No exigimos hablar de experiencias personales ni hacemos de la revelación emocional un objetivo.

02

Límites adultos

Evitar contacto privado innecesario con menores y definir responsabilidades durante las actividades.

03

Imágenes y datos

Consentimiento, finalidad clara, minimización y especial cuidado con fotografías y vídeo.

04

Respuesta

Definir cómo actuar y a quién escalar una preocupación de protección o bienestar.

05

Personas colaboradoras

Información, código de conducta y requisitos adecuados al tipo de contacto con menores.

06

Diseño seguro

Actividades inclusivas, predecibles y respetuosas con diferentes necesidades y límites.

Principio

Una actividad nunca vale más que el bienestar de un niño.

Si una dinámica genera incomodidad, exposición o sobrecarga, la prioridad es ajustar, ofrecer alternativa o detenerla. El programa debe adaptarse a las personas, no al revés.